La vida

es una burla continua

a nuestra ingenuidad.

B.I.


DIÓGENES EL CÍNICO, poema de Beatriz Iriart, fotografía de Giovanni Gilli






                           

El payaso de vida
partió pan
bebió agua.
Su estómago recibió
la respuesta gris del futuro.




©Beatriz Iriart





                                         Fotografía: Giovanni Gilli







ESTACIÓN DEL ALMA, poema de Beatriz Iriart, obra de Susy Dembo


Corría desnudo
por el andén
gritando hombres
llorando poemas
comiendo uvas.
Pero no alcanzó.
El tren
lo devoró.
Su sonrisa flotó en el aire.
Un instante.




©Beatriz Iriart






Obra: Susy Dembo








NIÑA LOBA, poema de Beatriz Iriart, obra de Susy Dembo


Pequeña niña
tus ojos delatan el dolor
de los campos solitarios.
Pequeña niña
de los pies descalzos
la tarde es mansamente gris.
Un arlequín de corazones gastados
dice que vendrás.




©Beatriz Iriart





      Obra: Susy Dembo   





                                


HERENCIA, poema de Beatriz Iriart, fotografía de Viviana Marcela Iriart



Dejo que dejes
tu utópica visión
y te arropo
en la mortaja
que me corteja.




©Beatriz Iriart





    Fotografía: Viviana Marcela Iriart



                     
                                                                                                                                      





EL ALMA, poema de Beatriz Iriart, fotografía de Viviana Marcela Iriart





El alma necesita
acariciar un cuerpo
de miel
en los crudos inviernos
solitarios y tristes
de los ausentes.




©Beatriz Iriart
                                             


   

     Fotografía: Viviana Marcela Iriart  
                                                             





  

MARBELLA, HABITACIÓN 701, poema de Beatriz iriart, obra de Amedeo Modigliani







No es un buen poema
lo presiento
lo palpo
a pesar de ello
lo fundo en la piel
en la sangre
en la juventud que ya no tengo.
Y las veo hermanitas
embelesadas con Febo
y las percibo
desde las penumbra
desde mi hábitat
hace milenios.
Y me digo:
fuimos tan nosotras
tan dignas
tan latientes.
Opino que no es un buen poema
lo asumo
lo declaro:
Y creo que ser feliz
de vez en cuando
no está nada mal.
Lo afirmo y lo siento.





© Beatriz Iriart





Obra: Amedeo Modigliani